Conocerás mis puntos cardinales.
sábado, 24 de septiembre de 2011
martes, 6 de septiembre de 2011
De nuevas
Y aquí estamos, comenzando, dicen que irse a vivir fuera de casa es algo duro al principio, que la morriña los primeros días es algo normal. Hoy hace cinco días que salí de las faldas de mamá y me siento bien. Rodeada de gente las 24 horas del día, quizás sea agobiante, aunque ayuda a no pensar a estar ocupada y a no acordarte de los tuyos. A los que dejaste en casa y a las que como tú viajan para estudiar. No sabemos lo que nos deparará el fúturo, vivimos sin saber que haremos mañana. Todo esto es demasiado nuevo, a veces me siento perdida, sin saber muy bien como me tengo que comportar o a donde tengo que ir. De vez en cuando necesito parar, sentarme y pensar. Es muy difícil ser maja siempre, a lo largo del día mi cara se cansa de mostrar siempre una risa, es entonces cuando me doy cuenta de lo importante que es la confianza. De que es igual de importante que la gente conozca tus defectos como tus virtudes. Que no siempre hay que mostrar una sonrisa, que tienes que dejar ver poco a poco que eres un poco rara, que no te gusta el chocolate y que no tienes demasiada paciencia. Es normal, todos somos raros a veces...
jueves, 18 de agosto de 2011
sábado, 13 de agosto de 2011
Siempre te han dicho, que para contar a los amigos nos sobra con una mano. No confíes, guardate tus cosas, que sean para ti. Así estarás segura de que nadie hablará de más, ni de menos.
Siempre te han dicho, que nadie dará la cara por ti. Que en el mundo todos miran su ombligo, y salvar su culo. Y que hagas tú lo mismo.
Siempre te han dicho, que la ingenuidad se pierde con el tiempo, que la vida poco a poco la borra. Y escribe sobre ella la experiencia.
Siempre te han hablado desde la voz de la experiencia y nunca la has escuchado, te has tropezado y te has equivocado.
Te han dicho tantas cosas, que no creíste, bueno, para que engañarnos que quisiste no creer. Y ahora te das cuenta de todas ellas de golpe, como aquella tormenta de verano en la que primero viste las nubes, pensando que solo querían asustar, te bañaste, y al salir todas esas gotas de lluvia chocaron contra tu cara y entonces te das cuenta de que sí, llueve y tu no tienes paraguas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)